PIENSO, LUEGO ESCRIBO. RACISMO. CRÓNICO Y PERTURBADOR / Por Akiles Boy *

Casualidad o tendencia, resurge en el mundo el viejo tema del racismo, fenómeno social que camina junto a la humanidad y que por etapas o ciclos brotan como una enfermedad que provoca conflictos y enfrentamientos entre grupos y personas. La evolución científica y cultural no ha podido erradicar esa práctica y la asumimos como tolerada, a pesar de los perjuicios que acarrea a las sociedades. Tenemos una confusa y reducida memoria que ayuda a navegar en el planeta de las desigualdades, sin el menor remordimiento, auxiliándonos de las bondades de la simulación.

Se trata de un tema que desde siempre, a muchos ha llevado a sesudas reflexiones axiológicas, igual que en el campo de la moral y la ética. Pero para otros, también tiene implicaciones jurídicas y de justicia social. Sin embargo, al día de hoy queda claro, la igualdad en el mundo es una utopía. Los modelos del comunismo y del socialismo, significaron experiencias que dejaron lecciones, pero al final, esos regímenes con sus ideologías entraron en crisis y decadencia, y tuvieron que transformarse.

Al cierre de la segunda década del siglo XXI, ese es el mensaje que envía el arte del cine a través de sus creadores. Los filmes triunfadores en la última ceremonia de los Premios Oscar de la Academia de Holliwood, “Roma” del mexicano Alfonso Cuarón, que se llevó la estatuilla por mejor película extranjera o de habla no inglesa. Mientras que “Green Book” dirigida por el norteamericano Peter John Farrelly, fue la ganadora del Oscar a la mejor película de esta edición. Y para no discriminar, se presentó también “El infiltrado del KKKlan” (“BlaKkKlansman” en inglés), también nominada a mejor película de 2018.

Las tres cintas abordan con diferente contexto y época, el controvertido tema del racismo “Sentimiento o conducta que se deriva de la exacerbación del sentido racial de un grupo étnico” (RAE), y sin duda la historia tiene registrado como uno de los casos mejor logrados, la Alemania Nacionalsocialista (Nazismo) de Hitler y su teoría de la superioridad de la raza germana, que fue el estandarte que enarboló en su campaña de exterminio de los judíos en la Europa del siglo pasado (1934-1945). Otro paradigma de segregación racial, que permanece controlado pero no aniquilado es el status de los afroamericanos en Estados Unidos. Aunque

ahora también la padecen otras minorías de inmigrantes, como los hispanos.

Como dije en entrega anterior, referida a “Roma” cinta que sacudió conciencias y quitó la careta a los “mexicanos tolerantes”, al exhibirnos como “profundamente racistas y clasistas”, así lo afirmaría el mismo Cuarón. Más allá del discurso político y los estereotipos sociales, la realidad nos deja mal parados. Solo la población indígena del País, que suma millones, continúa siendo el mejor blanco de los actos de racismo y discriminación en este México moderno y contemporáneo, con las expresiones sociales más comunes, el rechazo o la exclusión, que les impiden el ejercicio de sus derechos más elementales. En una posición similar de vulnerabilidad, están los grupos sociales que viven en situación de pobreza. El personaje de “Cleo” que interpreta Yalitza Aparicio, encarna esa dualidad, ser indígena y por su condición de pobreza, obligada a emigrar a la gran ciudad, con un resultado cargado de dramatismo.

Otro retrato del racismo es el que muestra “Green Book”, con una ambientación de los años sesentas (1962) en el Sur de los Estados Unidos, donde persistía la segregación racial. Las raíces del viejo sistema esclavista, al que fueron sometidos los negros desplazados del continente Africano, para el trabajo rudo en los campos de Norteamérica, seguían con vida en algunas esferas de la sociedad, y sus políticas y normas continuaban vigentes, aún con la modernidad de sus ciudades. Una historia sin complejidad, clasificada dentro del género de comedia dramática, que pone en el centro, el valor de la amistad y la lealtad entre los seres humanos, sin importar la raza, el color de la piel, la condición económica y la religión, incluso su cultura y educación.

Los protagonistas del guion de “El Libro Verde” o “Guía de Viaje Básica para los Negros en Estados Unidos” (circuló de 1936 a 1967), Frank “Tony” Vallelonga, interpretado por Viggo Mortensen, y Don Shirley, el pianista afroamericano, representado por el actor Mahershala Ali, se convierten en personajes entrañables porque juntos rompen barreras y demuestran que la unidad hace la fuerza. En una conclusión apresurada, pero si pensada, quiero decir que “la historia tiene registros de que el racismo, lejos de ayudar a la convivencia pacífica y solidaria de los habitantes del mundo, ha sido un factor de división y perturbador de la paz en muchos pueblos”. Con esto cerramos. La inspiración y el tiempo se fueron rápido. Dejaremos los comentarios sobre “El infiltrado del KKKlan” para otra entrega. Hasta la próxima.

Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores Independientes, A.C.

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