Alejo Carpentier: “El reino de este mundo” / Por José Miguel Naranjo Ramírez

REVOLUCIÓN Y LITERATURA (I).

El primero de enero del presente año se cumplieron sesentas años del triunfo de la Revolución cubana, un movimiento armado que logró triunfar a plenitud y cambió las estructuras políticas, económicas, culturales y sociales de la nación caribeña. Independientemente a la posición que se tenga sobre los resultados obtenidos en estos largos años de Gobierno revolucionario, Cuba es un país amado, emblemático, atrayente, un pueblo carismático, compuesto de gente bella, talentosa, alegre, cuna de grandes artistas, pionera de géneros musicales, y tierra natal de extraordinarios escritores que también hicieron una Revolución en el terreno de las letras hispanoamericanas, el ejemplo más sobresaliente se encuentra en la figura de uno de los escritores más importantes del siglo XX en lengua hispanohablante llamado Alejo Carpentier.
Alejo Carpentier es considerado pieza fundamental en la historia de la literatura cubana y con su innovadora forma de escribir renovó la lengua castellana, para Carlos Fuentes el escritor cubano es de nuestros primeros novelistas profesionales, afirma que existe un antes y un después de Alejo Carpentier, y es que en las novelas de Carpentier nos encontramos a plenitud con lo real maravilloso, con lo fantástico, con una prosa viva que describe la forma caribeña de hablar, pensar, sentir, es decir, Carpentier narrando originalmente lo local, lo regional, se convirtió en un escritor con reconocimiento universal, y esto se percibe en una de sus primeras novelas titulada: “El reino de este mundo”, publicada en 1949 y considerada un clásico de Carpentier y de la literatura latinoamericana.
En el prólogo de la novela Carpentier señala que en esta obra ingresaremos a conocer parte de la historia de Santo Domingo, cuando se empieza a leer e investigar el origen de cada personaje se descubre que todos son personajes reales, históricos, pero lo interesante consiste en que, dentro de esta historia novelada, Carpentier nos introduce en lo real maravilloso, es decir, de momento vamos leyendo y conociendo los hechos de manera normal, y de pronto irrumpe la irrealidad, ejemplo de ello es que el personaje llamado Monsieur Lenormand de Mezy en un momento de la historia narrada muere, y después lo encuentras en nuevos hechos viviendo en Santiago de Cuba, el lector sin recibir ninguna explicación y sin olvidar el motivo de la anterior muerte, sigue avanzando en la historia, y será hasta su segunda muerte cuando Lenormand desaparece.
Carpentier describió éste mundo maravilloso, extraordinario, porque el escritor considera que lo insólito, lo sorprendente, es patrimonio de América, en palabras textuales Carpentier escribió:
“A cada paso hallaba lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esa presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de la América entera, donde todavía no se ha determinado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra en cada paso en la vida de hombres que inscribieron fechas en la historia del continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa, hasta ciertos rebeldes de las primeras horas o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia.”
Teniendo las reglas claras del mundo al que ingresaremos a través de la novela, les anticipo que en la obra existe un protagonista central llamado Ti Noel que entorno a él girará toda la historia, todos los personajes. Ti Noel vive como esclavo en la casa de su amo Monsieur Lenormand de Mazy, junto a Ti Noel vivirá y trabajará Mackandal, (este personaje es hoy en día considerado uno de los principales precursores de la lucha antiesclavista y pilar en la Revolución haitiana de 1791.) Mackandal se rebelará contra su amo y contra las reglas del esclavismo, iniciará una lucha contra los amos, ricos y gente blanca, se convierte en un ser extraordinario que en momentos se puede transmutar en animal, como especialista en temas espiritualistas crea un veneno y empieza a suicidar a los señores y sus familias, el origen del veneno se descubre, pero Mackandal vive transmutándose en perros, mariposa, ave, pez o insecto, y les es casi imposible poder atraparlo, al final fue atrapado e intentaran quemarlo vivo.
La sola historia sobre los hechos y relatos de Mackandal alcanzaría para tener una pequeña y fascinante novela, pero Carpentier nos va llevando de personaje en personaje, el lector se encontrará con otro gran revolucionario libertador como lo fue Bouckman, (sacerdote, Hougán, y guía de la primera fase de la Revolución de Haití.) Se sigue avanzando en esta sensacional novela y nos encontraremos con Henri Chistophe, quien fue un esclavo liberado, líder de la independencia haitiana, y considero que es el momento cumbre y culminante de la novela, porque Henri de ser defensor de las libertades, pasará a convertirse en un cruel dictador, asesino, explotador del pueblo haitiano.
Ti Noel vive todas las etapas desarrolladas en la novela siempre como víctima de la barbarie, la crueldad, la sinrazón, la incivilización, y así, historia tras historia todas relacionadas entre sí, estaremos recorriendo y sobre todo conociendo parte de los hechos de los pueblos caribeños dentro de un mundo maravilloso. Agregando que existen anécdotas fascinantes como cuando en los años 1801-1802, vivió en esas tierras Paulina Bonaparte, la hermana consentida de Napoleón el grande, y ella siendo una mujer de mente abierta y liberal disfrutó del amor y la pasión caribeña a plenitud, relato maravilloso, lleno de sensualidad e ingeniosamente imaginativo.
Novela cautivante, apasionante, con una rica variedad temática, histórica, legendaria, en el final de la historia se ve claramente la enorme influencia que tendrá Alejó Carpentier en los futuros escritores del Boom Latinoamericano, porque si en la novela: “Cien años de Soledad” publicada en 1967, la estirpe de la familia Buendía es devorada y eliminada de la faz de la tierra por unas hormigas, Ti Noel en “El reino de este mundo” 26 años antes tiene un final no menos trágico:
“Y desde aquella hora nadie supo más de Ti Noel ni de su casa verde con puños de encajes salmón, salvo, tal vez, aquel buitre mojado, aprovechador de toda muerte, que esperó el sol con las alas abiertas: cruz de plumas que acabó por plegarse y hundir el vuelo en las espesuras de Bois Caimán.”
Así se vive en los reinos de este mundo, y lo peor es que resulta ser lo único real que tenemos, lo demás es una ilusión, entonces compongámoslo…
Correo electrónico: miguel_naranjo@hotmail.com
Twitter@MiguelNaranjo80
Facebook: Jose Miguel Naranjo Ramirez

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