Huyendo de las monjas / Autor: Alberto Calderón P.

A los cinco años lo internan en un colegio de monjas en la ciudad de Morelia, pasa un periodo de dos años llenos de soledad y sufrimiento debido al mal trato recibido en la institución.

Una noche en donde la tranquilidad era la que reinaba en el colegio y no las monjas, la idea que venía trabajando desde hacía un buen tiempo se cristalizó y sigilosamente escapó sin complicaciones; todos sus cálculos salieron como lo predijo, antes se puso su uniforme que cuidadosamente había lavado y planchado para verse como un niño de escuela con todo y su gorro.

Una vez tomada la calle se sintió en libertad y emprendió la carrera, alejándose lo más que pudo del claustro, después deambulando por las calles de Morelia buscó en donde hubiera mayor iluminación y gente, dedicándose a preguntar la dirección de la terminal de autobuses a la que se dirigió apresuradamente.

Siendo un niño inquieto y con facilidad para relacionarse al ver a unos choferes que platicaban minutos antes de salir rumbo a sus destinos, les comentó que venía con un tío, que eran de Guadalajara, que se había puesto a tomar y en un momento lo perdió, no sabía en dónde estaba por lo que decidió ir a la terminal para ver si lo encontraba; les pidió que lo ayudaran a llegar a su casa, al verlo los choferes se compadecieron y uno que se dirigía a la perla tapatía lo subió al camión y no sólo lo llevó a la ciudad, lo acompañó hasta la casa en donde vivía su papá con su nueva esposa y la madre de esta, en la  dirección que llevaba anotada en un papel guardado celosamente en la bolsa trasera de su pantalón. Al verlo llegar en la madrugada sorprendió a todos, por fortuna en esos días su padre se encontraba descansando en dicho domicilio.

El chofer sin conocer hasta ese momento la verdad regañó al padre y demás familiares por la irresponsabilidad del tío. En realidad había sido la astucia de un pequeño de siete años que desesperado por su situación decidió escapar del infierno en el que se encontraba en el colegio donde las monjas perdían la benevolencia y les brotaba la crueldad.

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