Libertad de Expresión / Por. Isidoro A. Gómez Montenegro.

 

La Libertad de Expresión es una conquista de la humanidad, pilar de nuestra democracia. Actualmente con el advenimiento del Internet se puede expresar en tiempo real y con cobertura mundial idea y pensamiento, no solo por medios escritos, digitales o audiovisuales, con solo un clic. En el presente artículo abordaré someramente antecedentes históricos, contenido y enlace de la libertad de expresión y contenidos nocivos que circulan en Internet.
En los Siglos XVI y XVII, hubo pensadores europeos como: John Locke, Johannes Althusius, Tomas Hobbes y enciclopedistas franceses de la Ilustración, Diderot, Montesquieu, Rosseau, Voltaire y otros precursores del pensamiento ideológico moderno respaldaron lo que años después alcanzó a formar la filosofía de los Siglos XIX, XX y XXI.
Pléyade de estudiosos en condiciones privativas de esa etapa de la humanidad, ellos aportaron ideas e iluminaron con su inteligencia el pensamiento del viejo continente que se proyectó más tarde al resto del mundo, concretamente en el hemisferio occidental.
El acervo, producto del intelecto de los que con su aportación enriquecieron argumentos y dieron forma a los principios fundamentales en que se fincó el nuevo orden de las últimas décadas del Siglo XVII, cuando se concretaron documentos trascendentales como la declaración de Derechos del Hombre de 1793.
No debe ignorarse que antes de 1689 se da la carta de Derechos de Inglaterra, Bill of Rights, inspira y da contenido al germen, puede considerarse el documento institucional por excelencia, en tierras americanas: La Declaración de Derechos de Virginia, evaluada históricamente como la primera declaración de Derechos Humanos, que a su vez permite la promulgación de la primera constitución política de la era moderna: La Constitución de Filadelfia de 1776, elaborada a la consumación de la independencia de las 13 colonias americanas de su metrópoli inglesa, después de las batallas de Saratoga, Trenton y Georgetown.
Después vendría la Revolución Francesa y su inestimable bagaje de principios fundamentales que crearon un nuevo orden en la concepción del Estado Moderno y su consecuencia orgánica, la primera Constitución Francesa de 1791; antes la Asamblea Nacional Constituyente había publicado la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789. Francia había transitado por tres formas de gobierno: Republica, Imperio y Monarquía.
A través de la Constitución de Cádiz promulgada en 1812- que recoge los principios fundamentales de esa nueva corriente constitucional, abría frescos cauces a la política y significaba mejores derroteros para dignificar al género humano-, llegan a México, entonces aún la Nueva España, aires del cambio; cambio que ya alcanzaba a posicionarse para tomar cartas de naturalización en estos territorios, en medio de la cruenta lucha insurgente, iniciada en 1810, por su independencia.
Derechos Fundamentales, producto de la evolución del pensamiento filosófico a que se ha hecho referencia y después de batallas, tanto bélicas como de enconadas discusiones en los órganos de gobierno, entonces monárquico, fueron decantándose hasta convertirse, de valiosas propuestas en normas de aplicación legal, en Derecho vigente.
Dentro de estos principios fundamentales destaca el Derecho de Libertad de Expresión. La esencia de la libertad de expresión es inherente, sin embargo, en su evolución ha tenido que adaptarse obligadamente en función de los mecanismos por medio de los cuales se manifiesta. En la antigüedad la única forma de expresarse era por medio oral, es decir por la palabra hablada. Más adelante al descubrirse mecanismos primitivos de escritura nace la incipiente comunicación escrita por medio de símbolos o figuras plasmadas en piedras o cavernas, más adelante papiros o lienzos rudimentarios, comienza la expresión gráfica; posteriormente el alfabeto, la fonética, los idiomas.
En México desde la Constitución de 1824 ya se regula la libre expresión de ideas y en 1917, se promulga y pone en vigor la ley de Imprenta que garantizaba este derecho.
En la segunda década del siglo pasado, ésta época la comunicación era exclusivamente emitida por vía impresa, la radio era incipiente y no existía la televisión.
A partir de la mitad de ese siglo, la emisión de información audiovisual por TV, revoluciona la forma de comunicación masiva, hasta llegar a la actualidad, con la Internet y sus consecuencias, las redes sociales globalizan la intercomunicación, sin necesidad de utilizar ningún medio formal.
Esto constituye el enlace entre personas, sin regularización de la autoridad, distorsionan la comunicación, en muchos casos colindantes con el delito.
Por otra parte, si se admite como: Derecho Fundamental el ejercicio de la Libertad de Expresión, es innegable el derecho primario, Derecho Natural, según precisó Hugo Grocio: “Derecho a la Vida”, se define y acepta en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1948.
Si el Derecho Humano Fundamental es la vida misma y la Libertad de manifestar ideas está protegida teóricamente por el Estado Nacional, por sus órganos, no puede tolerarse que en el desempeño de esa Libertad consagrada natural y legalmente, por razón y ley, conduzca su práctica a la pérdida de vidas humanas, en el ejercicio de ese derecho, por profesionales de la comunicación, periodistas, algunos son galardonados con medallas y Reconocimientos, a otros los matan. “NO MÁS ASESINATOS DE PERIODISTAS”
No se aceptan condolencias a familiares de víctimas, ni repudios de la autoridad por hechos terribles que generalmente quedan impunes, así se abran múltiples investigaciones. “HASTA LAS ÚLTIMAS CONSECUENCIAS”, no ofrecen resultados ni satisfactorios ni transparentes.
La Libertad de Expresión, celebrada cada 7 de junio con fanfarrias, en la vida cotidiana resulta un riesgo real para quien la practica. Ello obliga por la necesidad de conservar el don fundamental: La Vida Humana, aberrante auto censura renuncia al uso de ese preciado Derecho, para conservar la existencia.
Al margen de tan delicado asunto, surge el avance tecnológico indetenible, la comunicación por vía satelital.
El internet revolucionó lo que en este tema existía. Éste fenómeno aplicado en la práctica y a disposición de cualquier usuario, ha sido de gran ayuda para la intercomunicación, la investigación y la cultura. Sin embargo su uso sin restricciones conduce a fenómenos que resultan indeseables, aun cuando sea una variable del ejercicio de la Libertad de Expresión.
Nefasto efecto, en algunos casos, provoca el mal uso de redes sociales, capaces en breves instantes de distorsionar la realidad inventando hechos que crean confusión o sirven para inducir conductas.
En otros casos, también llevan a la necesaria reflexión.
Ejemplos abundan, actualmente el descredito de los candidatos a la Presidencia de la República y los legisladores.

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