DÍA MUNDIAL DE LA ABEJA / Maricarmen Delfín

Todos y cada uno somos parte del planeta, especie humana, animal y vegetal, realizamos una labor específica para completar el Ciclo de Vida: nacer, crecer, reproducirse y morir. Dentro de éste se encuentra la alimentación, proceso natural y fundamental para mantenerse con vida y dar cumplimiento a las etapas que lo componen. La relación entre los miembros de una comunidad en cualquier hábitat tiene como objetivo primordial formar vínculos para la reproducción y engendrar nuevos seres y así propagar la especie y perpetuar su existencia garantizando la vida en la Tierra.

En esta acción hay intercambio de energía y materia con el entorno y con otros seres, lo que se conoce como Principio de Transferencia (concepto acuñado por el doctor Edmund Locard) produciéndose modificaciones en el ambiente físico con los individuos involucrados. La polinización es un proceso de este tipo, necesaria para la reproducción en el reino vegetal: flores, plantas, frutos; en este ejercicio intervienen animales, lo hacen al cubrir la necesidad básica de alimentación pues el polen es su sustento, como las mariposas, lagartijas, moscas y escarabajos. Los colibríes, las polillas, las hormigas, los caracoles, las babosas, los mosquitos, las avispas, los abejorros y las abejas son los obreros responsables de que una flor fecunde a otra, transportando el polen en sus alas o patas a otros lugares.

Algunos mamíferos voladores aportan en esta labor: los murciélagos, las zarigüeyas, los lémures, animales con lengua larga y pegajosa donde se adhiere el polen impregnado también en sus patas y la cara peluda.

Se calcula que en mundo existen alrededor de 352,000 especies de plantas y árboles con flores (co-investigación de Jardín Botánico Kew Inglaterra – Jardín Botánico Missouri EE.UU.), otra fuente refiere que existen de 250,000 al 400, 000 (https://tiposde.eu/tipos-de-flores/#comment-387), todas con la misma función en la naturaleza, con colores y aromas llamativos para atraer al colaborador en la fecundación dotándole de agua y alimento a cambio de su valiosa ayuda.

Las abejas son el polinizador más importante en la naturaleza, se centran en la recolección de néctar y polen según lo requieran sus necesidades. Se calcula que un tercio de la alimentación mundial depende de la polinización por insectos, especialmente por abejas, tanto domésticas como silvestres. El cultivo de la miel, incluyendo cera, propóleo, polen y jalea real en las granjas apícolas manteniendo las colonias en colmenas, es una actividad importante pues además se crían ejemplares para venderlos a otros apicultores.

Algunos tipos de abejas llevan una carga electrostática que ayuda a que el polen se adhiera, otras se acicalan para empacarlo en la cavidad que tienen las hembras llamada escopa, muchas lo recolectan sólo de cierta variedad de plantas. Introducirse en las flores puede ser peligroso para ellas ya que arañas cangrejo y otros bichos asesinos se esconden para asecharlas. Existen nueve variedades de abejas en el mundo.

La población ha ido disminuyendo dramática por varias causas, una de ellas es el uso indiscriminado de insecticidas y pesticidas ocupados en los cultivos, mueren por intoxicación directa o por contaminación de las flores. Un documento publicado en 2010 en EE.UU. por científicos informa que un virus basado en el ADN de los invertebrados y el hongo Nosema ceranae  se encontraron en las colonias de abejas muertas, esta combinación resultó ser fatal para ellas. En mayo de 2012 Suiza informó una disminución por el crudo invierno pero se cree que no sobrevivieron por el parásito llamado varroa. Los pesticidas clotianidina e imidacloprid ocupados para tratar semillas son sospechosos de su mortandad.

Esta epidemia de muerte es a nivel mundial que lleva varios años con repercusiones en la economía y alto impacto en la agricultura de todos los continentes, de acuerdo a un documento del Instituto Humbolt de Colombia, el 70% de la producción para  alimentación humana depende de la polinización animal. En 2014 se prohibió el uso de los insecticidas con  fipronil en países de Sudamérica por ser un veneno que estaba acabando con ellas. Los neonicotinoides también han resultado ser muy peligrosos para estos animales.

El octubre de 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas establece el 20 de mayo como el Día Mundial de las Abejas, cito un fragmento de dicha declaratoria:

Reconociendo la importancia de promover el desarrollo sostenible en sus tres dimensiones de forma innovadora, coordinada, ambientalmente racional, abierta y compartida, y la urgente necesidad de proteger a las abejas y otros polinizadores de manera sostenible;

Recordando la labor de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura relativa a los servicios de polinización para una agricultura sostenible y el papel destacado que ha desempeñado esa Organización en la facilitación y la coordinación de la Iniciativa internacional para la conservación y la utilización sostenible de los polinizadores, establecida en 2002 en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica;

Observando la necesidad urgente de abordar el problema de la disminución de la diversidad de polinizadores en el mundo y los riesgos que ello implica para la sostenibilidad de la agricultura, los medios de vida del ser humano y el suministro de alimentos;

Reconociendo la contribución y el papel fundamental que desempeñan las abejas y otros polinizadores en la producción sostenible de alimentos y la nutrición, promoviendo así la seguridad alimentaria para la población mundial en crecimiento y contribuyendo al alivio de la pobreza, la erradicación del hambre y la salud humana;

Reconociendo también la contribución que los servicios ecosistémicos proporcionados por las abejas y otros polinizadores aportan a la salud del ecosistema, al preservar el estado de diversidad biológica, la diversidad genética y de las especies;

Expresando preocupación porque las abejas y otros polinizadores están en peligro a causa de una serie de factores, en particular relacionados con los efectos de actividades humanas como los cambios en el uso de la tierra, las prácticas de agricultura intensiva y el uso de plaguicidas, así como la contaminación, las plagas, las enfermedades y el cambio climático, que amenazan su hábitat, su salud y su desarrollo;

Reconociendo la urgente necesidad de sensibilizar a todos los niveles y de promover y favorecer acciones para proteger a las abejas y otros polinizadores, a fin de contribuir a su salud y su desarrollo, teniendo en cuenta que es importante mejorar los servicios de los polinizadores para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible;

Reconociendo que la celebración de un Día Mundial de las Abejas por la comunidad internacional contribuiría de manera importante a sensibilizar a todos los niveles sobre la importancia de las abejas y otros polinizadores y promovería las iniciativas mundiales y las acciones colectivas para su protección:

Decide designar el 20 de mayo Día Mundial de las Abejas.

Depende de nosotros su supervivencia porque de ellas depende la nuestra, tomemos conciencia del peligro compartido en el que estamos inmersos, hagamos campaña para difundir la información que contribuya al conocimiento de este problema que atañe a todos, protegerlas para seguir disfrutando de las dulces mieles de la vida.

 mcarmendelfin@hotmail.com

Un comentario sobre “DÍA MUNDIAL DE LA ABEJA / Maricarmen Delfín

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s