EL VAMPIRO LITERARIO / Autor René Avilés Fabila

Las 12 de la noche. La luna estaba oculta tras nubes espesas y entonces la oscuridad aterraba. El vampiro abandonó su féretro en busca de víctimas que le proporcionaran alimento. Se puso su capa negra y avanzó hacia la biblioteca del gran castillo amurallado. Sus pies apenas tocaban el suelo, casi flotaba. Mostrando lo colmillos marfilinos y agudos parecía sonreír. Era un espectáculo macabro que pocos hubieran resistido. Sus ojos rojizos brillaban en la noche y lo conducían hacia sus objetivos.
Ya en la biblioteca, el monstruo infernal prendió la pequeña lámpara del escritorio y sin mayores trámites tomó libros de Cervantes, Shakespeare, Poe, Joyce, Kafka, Proust, Faulner, Hemingway… y se dispuso a beberles la sangre para escribir su novela.

3 Comments

    1. Tienes razón, lo puse en alusión a los sesenta años que cumple el primer filme de Vampiros en México. Como una forma introductoria, la intención era darle seguimiento con otro texto complementario sobre los vampiros mexicanos que no tienen nada que ver con el de Transilvania pero se pasaron los días, y me fui a otra cosa. Saludos y feliz domingo.

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