Sergio Galindo / Por Alberto Calderón P.

 

“Mis compañeros eran los gatos, los perros y los libros”

 

Todos los momentos son importantes para recordar a las figuras que le han dado prestigio a nuestro estado en todos los ámbitos y a pesar de no encontrarse cerca su fecha de nacimiento o la de su partida, si sus lecturas, que siguen y seguirán siendo referentes de las letras en el país, en el estado y sobre todo en su lugar de origen esta ciudad de Xalapa.

 

Con su primer libro de cuentos La máquina vacía, Sergio Galindo se presenta como escritor con una publicación hecha en 1951 y donde nos relata la vida de la infancia, las reflexiones desde una perspectiva de un niño en cada uno de sus cuentos que van desde la angustia y el miedo que le provoca una serpiente (inexistente), con la que su padre lo engaña para que el obedezca, hasta cuentos tiernos y tristes como El trébol de cuatro hojas.

 

Nace en la ciudad de Xalapa el 2 de septiembre de 1926, sus padres oriundos de esta ciudad, el señor Manuel Galindo y su madre la señora Berta Márquez;  comentaba que su familia fue numerosa y él era del descendiente número once, agregaba que eran muchos hermanos pero cada quien se ocupaba de sus asuntos lo que daba el espacio suficiente para imaginar y realizar sus propios juegos, es donde menciona que en su infancia sus compañeros eran los gatos, perros y libros”.

 

Sus primeros estudios los realizó en un jardín junto al parque de Los berros. En la ciudad de Xalapa terminó la preparatoria y no quiso continuar debido a que su padre se empeñaba en que fuera abogado, trabajó en Piedras Negras, Veracruz hasta los 22 años que es cuando emprende la aventura por la literatura ingresando en la ciudad de México a la escuela Mascarones dependiente de la UNAM, en donde estudia literatura y filosofía, pero sus condiciones económicas no le permiten seguir, enferma y regresa a Xalapa (que por cierto nunca la escribió con X),  regresó  a terminar sus estudios en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM. Posteriormente fue becado en París, en donde  leyó, caminó, visitó museos, calles, gente y finalmente sufrió todas las hambres menos la de aprender, comentaba a Guadalupe Appendini.

 

Fue maestro en la escuela de Teatro de Xalapa en el año de 1953, director y fundador de la editorial de la Universidad Veracruzana de 1957 a 1972. Promovió la literatura mexicana y de nuestro continente con la Colección Ficción, una de las más importantes en su género, destaca su colección Cuadernos de la Facultad de Filosofía y Letras, en ese mismo periodo fue el Director de la Revista La Palabra y el Hombre. Entre sus muchas actividades dedicadas a la cultura y en especial a la literatura, su actividad como director de Divulgación de la Secretaría de Educación Pública de 1967 al 69. Jefe de Coordinación del INBA del cual llegaría ser su director entre 1974 a 1976, ocupado durante varios años antes en diferentes cargos en el mismo.

Recibió el reconocimiento como Miembro de Número de la Academia Mexicana de la Lengua el 25 de julio de 1975 tomando posesión de la silla número XXVI, antes de Isidro Fabela y Justino Fernández, en su discurso de recepción una vez de elogiar a su antecesor leyó su cuento El hombre de los hongos. Obtuvo el Premio “Mariano Azuela” por toda su obra novelística, el Premio Xavier Villaurrutia por su novela Otilia Rauda y el Premio José Fuentes Mares.

 

Joaquín Armando Chacón escribió en la sección cultural de El nacional el 7 de abril de 1993: “fue un escritor sereno, lleno de conocimientos técnicos que estaban al servicio de la historia que quería contar y sin la pretensión de alardear con fuegos pirotécnicos lanzados al vacío, entregado a su labor narrativa sin grandes aspavientos y asumiendo a conciencia que el fondo y la forma estaban unidos para complementarse y para expresar el arte”

 

Se trasladó a la ciudad de Veracruz en donde le prescribió el medico que posiblemente la altura del nivel del mar le haría bien, llevaba entre sus pertenencias de valor su novela Las esquinas oscuras, dejándola inconclusa debido a que lo sorprendió la muerte en esa ciudad el 3 de enero de 1993.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s